Un Unitree G1 aprende a reponer lineales de noche en un Føtex danés: HIVE Robots quiere que lo haga solo a principios de 2027
ESM Magazine

Salling Group, el mayor grupo de distribución de Dinamarca, está entrenando humanoides para el turno de noche. Su cadena de supermercados Føtex y la start-up danesa HIVE Robots firmaron en marzo una alianza de varios años y, desde junio de 2026, prueban robots en el Føtex del centro comercial Lyngby Storcenter, al norte de Copenhague. Trabajan después del cierre, con la tienda vacía, aprendiendo a coger productos y a colocarlos en las estanterías. El hardware es de Unitree; uno de los modelos que trabajan en el supermercado es el Unitree G1, que HIVE adapta a la tienda. HIVE, con sede en Kongens Lyngby y dirigida por sus cofundadores Charlotte Sand (CEO) y Jakob Sand, no fabrica robots: pone el software, el entrenamiento de la IA y el servicio.
De momento, el robot no hace nada solo. En una esquina del supermercado, un «piloto de robots» con gafas de realidad virtual y dos mandos guía cada movimiento: coger una bolsa de pasta, girarla y dejarla en el estante. Esas demostraciones son los datos con los que se entrena el modelo de IA para que acabe haciendo la tarea de forma autónoma. La plataforma de HIVE, Heimdall, combina teleoperación y recogida de datos, de modo que, cuando el robot ya sea autónomo, un operador remoto pueda tomar el mando si se atasca. Los propios pilotos reconocen las limitaciones: el robot es más lento que un empleado, tiene poco tacto y hay cierto retardo en el control, así que por ahora se evitan los productos frágiles, como los tarros de cristal. En un estudio paralelo con la Universidad Técnica de Dinamarca (DTU), sobre un lineal simulado, un G1 llegó a colocar bolsas de patatas fritas con un 42 % de éxito en su mejor iteración: una buena medida de lo que queda por recorrer.
¿Por qué Føtex? Porque reponer ocupa entre el 40 % y el 50 % del tiempo de su plantilla, y a la cadena le cuesta encontrar jóvenes para ese trabajo. Salling Group insiste en que el objetivo es apoyar a los empleados, no sustituirlos. La gran ventaja del humanoide es que encaja en una tienda pensada para personas, sin rehacer pasillos ni estanterías. «Con los humanoides tenemos un robot con la misma forma física que una persona, que puede moverse de forma natural y segura por la tienda», explica Simon Kudsk, director de operaciones de Føtex. Más adelante, la idea es que también detecten huecos y productos mal colocados, retiren cajas vacías y revisen fechas de caducidad.
El calendario es ambicioso, pero con matices. HIVE quiere que sus robots repongan algunos productos solos, de noche, a principios de 2027. Pero en esa primera fase cada robot seguirá vigilado por un teleoperador durante el turno de ocho horas; después, el plan es que dos operadores supervisen tres robots. Føtex no los compra: los paga por horas como servicio (robot as a service), con hardware, software, operadores y mantenimiento incluidos. Kudsk calcula que tener robot en todas las tiendas podría llevar hasta cinco años, con uno o dos humanoides por supermercado. Y queda una barrera legal: la normativa danesa no permite hoy que trabajen solos entre clientes. Ni Salling ni HIVE han publicado cuántas tiendas ni cuántos robots entran en el piloto, ni las condiciones económicas.
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Fuente: ESM Magazine