El robot camarero lleva cinco años paseándose por restaurantes españoles. Ni ha sustituido a nadie ni es solo un truco para Instagram. Esto es lo que hace, dónde está funcionando y lo que se sabe de su precio.
Qué es (y qué no es) un robot camarero
Olvida al androide con pajarita. Un robot de restaurante es, en esencia, un carro con bandejas, sensores y un mapa del local en la cabeza. El cocinero pone los platos, marca la mesa y el robot va, espera a que el cliente los recoja y vuelve. A la vuelta puede traerse lo sucio.
No toma comandas, no recomienda el vino y no cobra. Su trabajo es quitarle al personal los paseos entre la cocina y la sala, que en un turno de comida son muchos kilómetros. El camarero se queda con la parte que de verdad necesita a una persona: atender.
Los dos modelos que más vas a ver
BellaBot Pro. El de la cara de gato en pantalla. Es el que protagoniza casi todas las noticias en España. Su versión Pro mide 1,29 m, pesa 55 kg, carga 40 kg en 4 bandejas y anuncia 11 horas de autonomía sin carga. Su punto fuerte es la simpatía: a los niños les encanta y los dueños lo saben.
DINERBOT T10. Más sobrio. 1,40 m, 58 kg, 40 kg de carga y entre 9 y 12,5 horas de autonomía según el fabricante. Es la alternativa directa para salas grandes, hoteles y restauración organizada.
¿Y los humanoides? Para recibir y conversar en la entrada existe Pepper+, que en Japón se alquila por 79.800 ¥ al mes (unos 451 €). Para llevar platos, hoy por hoy, un humanoide es caro, lento y más frágil que un carro con ruedas.
Dónde están funcionando en España
No hace falta irse a Tokio. Tenemos documentados estos casos, con su fuente:
El restaurante incorpora un BellaBot de Pudu Robotics que lleva y recoge platos; el local insiste en que apoya y no sustituye al personal. (La ficha enlazada es la versión Pro.)
Abre en la Plataforma Logística Plaza un centro de entrenamiento de robots humanoides AGIBOT para tareas como camarero, recepción de hotel, preparación de pedidos o limpieza. La noticia no detalla qué modelos AGIBOT; el enlace a la ficha es orientativo.
Los tres restaurantes cuentan una historia parecida. En Alicante, RTVE lo presentó en 2021 como respuesta a la falta de personal en hostelería. En Jerez, el local insiste en que el robot apoya y no sustituye al equipo. En Murcia, un japonés trabaja con varios a la vez. Y en Zaragoza se abrió en septiembre de 2026 un centro para entrenar humanoides AGIBOT en tareas como camarero o recepción de hotel. Es el siguiente paso, todavía en fase de entrenamiento.
¿Cuánto cuesta?
Aquí toca ser sinceros: ni Pudu ni Keenon publican un precio en su web para estos modelos, y en nuestras fichas figuran como «Sin precio público». La venta va por distribuidor y presupuesto, y muchas veces por alquiler o renting con mantenimiento incluido.
La única cifra contrastada en prensa es la de un hostelero entrevistado por Equipo de Investigación (laSexta, mayo de 2025): alquila su BellaBot por 400 € al mes. No es una tarifa oficial, es lo que paga él. Pero sirve para hacerse una idea: el robot entra en la cuenta de gastos como una cuota mensual, no como una inversión de coche.
Al pedir presupuesto, separa tres cosas: precio del equipo o cuota, qué incluye el mantenimiento y quién hace la instalación y el mapeado del local. Si la cuota incluye soporte y sustitución en caso de avería, puede salir más cara que comprar y aun así compensar.
Antes de firmar: lo que hay que mirar
El local. Estos robots necesitan pasillos libres, suelo sin escalones y una cocina con un punto de salida claro. Una terraza con adoquines, un desnivel o un comedor en dos plantas sin ascensor complican mucho la cosa.
Los platos. Lleva bien bandejas, cafés y platos. Las sopas muy llenas y las copas altas, mejor con mano humana, al menos al principio.
El equipo. Si la plantilla lo ve como una amenaza, el robot se quedará aparcado en una esquina. Si lo ve como el compañero que hace los viajes pesados, funciona. Los casos de Jerez y Alicante van justo por ahí.
La conexión y el mapeado. El robot depende del mapa del local y de una red estable. Pregunta quién lo configura, cuánto tarda y qué pasa si cambias la distribución de mesas.
La prueba. Pide una demostración en tu propio restaurante, en hora punta. En una nave vacía todos los robots son perfectos.
Pudu y Keenon no publican precio para BellaBot ni DINERBOT. La referencia publicada en prensa es un alquiler de 400 € al mes que paga un hostelero por su BellaBot (laSexta, mayo de 2025).
¿Qué hace un robot camarero?
Lleva platos y bebidas de la cocina a la mesa y retira lo sucio. No toma comandas ni cobra.
¿Hay restaurantes en España con robots?
Sí. Hay casos documentados en Alicante (2021), Murcia (2022) y Jerez de la Frontera (2023), todos con BellaBot de Pudu.
¿Cuánta carga lleva un BellaBot?
La versión BellaBot Pro carga 40 kg repartidos en 4 bandejas, según el fabricante.